EMBARAZO
Las evidencias de las que disponemos actualmente sugieren que el embarazo NO afecta negativamente el curso de la enfermedad. Es una cuestión importante porque la mayoría de las personas que son afectadas por la enfermedad son mujeres entre 20 y 40 años de edad.
Antes se aconsejaba evitar el embarazo por la observación de la relativa frecuencia de aparición tras el parto. Sin embargo se ha constatado que probablemente el embarazo ejerce un efecto “protector” antes del parto por lo que su influencia sobre la evolución o el pronóstico es nula.
Muchas mujeres que tienen esclerosis múltiple (EM) deciden tener hijos y a menudo su ginecólogo no lo desaconseja. Esta es una decisión personal que, como siempre, debe valorarse en relación con las necesidades de la pareja, además de los recursos familiares y económicos. La futura hipotética aparición de un brote puede limitar la capacidad de atención o dedicación hacia los hijos. No obstante en este como en otros aspectos del desarrollo personal, el esfuerzo de adaptación junto con el apoyo familiar puede contribuir a superar las dificultades y desempeñar una vida activa y satisfactoria. |